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Este 28 de enero, las cabezas del ministerio de Justicia, Andrés Idárraga, y del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), el coronel Daniel Gutiérrez, presentaron al país los resultados de un megaoperativo en las prisiones, el cual terminó con la incautación de celulares, licor, drogas, machetes y otros elementos prohibidos. Sin embargo, una situación que no estaba prevista en la agenda se presentó al interior de la cárcel La Picota de Bogotá.En ese establecimiento penitenciario, el ministro encargado Idárraga acompañaba su primer operativo de requisa desde que se posesionó como jefe de cartera, en noviembre de 2025. Esta semana el sistema carcelario fue prioridad para él, pues el lunes pasado anunció, desde la cárcel La Modelo de la capital, la entrega de centenares de kits de protección para la guardia. Entre los elementos, pistolas, chalecos antibalas y hasta máscaras antimotines.El recorrido de este miércoles, para Idárraga, empezó en el pabellón de internos extraditables, en uno de los pisos más altos de La Picota. Según conoció EL TIEMPO, esta zona del penal es habitada por presos colombianos, venezolanos, italianos, franceses, peruanos y albaneses, entre otros. El patio tiene su propia cancha de microfutbol, así como teléfonos, mesa de pin-pon, acceso a agua potable y condiciones, en general, optimas en comparación con otros sectores.Algunos de los internos del patio de extraditables. Foto:Sebastian Cote LozanoDurante el recorrido, la guardia penitenciaria obligó a la población privada de la libertad, integrada por alrededor de 40 personas, a sentarse en la cancha de microfútbol. Fue entonces cuando el ministro encargado Idárraga dirigió unas palabras a los presentes, explicándoles que el Estado colombiano les brinda y les brindará todas las garantías para que puedan cumplir su paso en prisión. Asimismo, Idárraga les explicó que mantendrá esas condiciones hasta que se resuelvan sus respectivos procesos de extradición.Entre los internos estaba Larry Amaury Álvarez Núñez, alias ‘Larry Changa’, uno de los señalados cofundadores del grupo criminal transnacional ‘Tren de Aragua’, quien fue capturado en una zona rural de Circasia, Quindío, en julio de 2024. Además, otros internos quienes, en ese espacio poco más grande que una oficina de empleados promedio, están con medida de aseguramiento por delincuencia organizada, narcotráfico y delitos por los que son juzgados en dos o más países.Uno de los internos, cuyo nombre pidió ser omitido, pero con acento de Venezuela, se puso de pie e interpeló a Idárraga. “No es cierto lo que usted dice. Aquí no hay agua, no hay comida, no hay medicina. Nos viven aquí extorsionando. Los de Interpol son unos malandros. Aquí somos un negocio porque ustedes cobran por nosotros y por día”, le dijo a Idárraga, ante lo cual recibió el aplauso de los otros internos.Elementos hallados en el megaoperativo. Foto:Sebastian Cote LozanoCuando Idárraga le preguntó quien era, el reo le respondió que fácilmente podría ser un ministro como él, pues está preso -dijo- por pertenecer en el pasado al gabinete de Edmundo González. Este último es un político y líder opositor en Venezuela, quien en 2024 fue elegido como candidato presidencial por la coalición Plataforma Unitaria Democrática para enfrentar al presidente, hoy preso en Estados Unidos, Nicolás maduro.“No venga a mí a hablarme de derechos y de garantías cuando está hablando con una persona que puede ser miembro de un gabinete de otro país. Usted me está hablando de política pública para las cárceles y las políticas son mínimas. La comida llega hecha con ratas. Discúlpeme pero debo decirle, ¿por qué reconocen que tienen relaciones con el país de Venezuela? Veo que usted es un caballero, pero no nos vengan a mentir acá por favor”, agregó el interno.Ministro encargado de Justicia, Andrés Idárraga. Foto:CESAR MELGAREJO /CEET. Autor: CESAR MELGAREJOAnte ello, Idárraga le preguntó qué delito había cometido. El reo respondió: “Yo no cometí ningún delito, a mi me pusieron el delito de terrorismo. Soy un político venezolano que, por tener ideologías contrarias al gobierno de Venezuela, estoy aquí y con un proceso judicial en mi país”, concluyó. A partir de ello, el interno planteó la idea de que Colombia se estaría prestando para encarcelar opositores venezolanos al régimen de Nicolás Maduro, situación que no fue desarrollada durante la conversación.Al final, otros internos gritaron que están padeciendo condiciones de salud graves y que necesitan intervención urgente de organizaciones de derechos humanos. Luego del rifirrafe de palabras, la guardia procedió a requisar las celdas de los presentes, hallando celulares, cargadores y otros elementos prohibidos que fueron incautados. El ministro Idárraga, por su parte, solicitó calma a los presos y aseguró que toda vulneración de derechos humanos será atendida por el Inpec. Y, así, concluyó su primer megaoperativo a cargo de la cartera de Justicia. Jhoan Sebastian Cote Lozanojhocot@eltiempo.com@SebasCote95 en XMÁS INFORMACIÓN EN SECCIÓN JUSTICIA
