
El secretario de Educación Pública Mario Delgado es uno de los pocos, al interior del morenismo, satisfechos con la publicación del libro “Ni olvido ni perdón”. Delgado celebra que el libro precisa que fue el exvocero Jesús Ramírez Cuevas quien introdujo al empresario huachicolero Sergio Caromona en los esquemas de financiamiento de campañas de la 4T. “Siempre dije que Jesús era el amigo de Carmona pero nadie me creía, siempre me lo cargaron a mi”, susurra Delgado a sus allegados. Y es que, desde las elecciones del 2021 el actual funcionario viene siendo señalado por su amistad con Carmona, ejecutado en Nuevo León en noviembre de dicho año. Parece menor, pero es una percepción que le ha costado cara a Delgado: por esa información es que Claudia Sheinbaum no lo designó en Segob al inicio de su sexenio y su lugar fue para Rosa Icela Rodríguez. No queda solo allí: cada vez que sucede algún episodio de violencia en Tamaulipas que apunta a la trama Carmona, siempre se habla de Delgado. Igual que lo sucedido hace dos fines de semana, cuando dos familiares del exdirigente de Morena fueron ejecutados en Colima. La sombra de Carmona se proyecta sobre la vida pública de Delgado. Por eso, tras la publicación del libro del exconsejero jurídico, es que Delgado señala a sus allegados que ahora Ramírez Cuevas deberá ser quien responda por las peripecias criminales de Carmona. Cree que esta situación le permite, además, retener su puesto en la SEP: desde hace semanas aparecen reuniones en el gabinete que dan cuenta de su pronta salida y su reemplazo ya sea por el subsecretario Ricardo Villanueva o por el canciller Juan Ramón De la Fuente. También se ha hablo de la secretaria de Ciencia Rosaura Ruiz. Los riegos no solo son externos. Marx Arriga, subsecretario y enfrentado a Delgado, suele utilizar su amistad con Carmona para atacarlo al interior de la Secretaría y entre los movimientos magisteriales.
Delgado aliviado con el libro de Scherer: cree que le quita el "monopolio" de la amistad con Carmona en la 4T
Shares:
