La Policía Nacional atraviesa por un momento de tensiones internas marcadas por reacomodos en su cúpula, movimientos masivos de oficiales y ajustes en las áreas de inteligencia e investigación criminal. En medio de ese escenario, decisiones recientes han generado inquietud dentro de la institución, especialmente por la salida de mandos que estuvieron al frente de procesos sensibles relacionados con depuración interna y control de la corrupción.Es en ese contexto se produjo la salida de quien fue considerada durante años una de las figuras centrales de la contrainteligencia policial. Se trata de la coronel Julie Ruiz Solórzano, oficial que hasta el pasado 11 de enero encabezó la Jefatura de Contrainteligencia y que fue notificada de su retiro, tras una trayectoria centrada en la detección de redes criminales dentro de la propia institución.Meses antes, en octubre de 2024, Ruiz había sido reconocida públicamente durante la ceremonia Corazón Verde, en la que el entonces director de la Policía, general William René Salamanca, le entregó un premio por resultados en la lucha contra la criminalidad y el mantenimiento del orden público. En los círculos internos, su nombre aparecía con frecuencia entre los perfiles con proyección a los más altos rangos de la institución.La mujer estuvo durante años en la institución.  Foto:AFPDesde la Jefatura de Contrainteligencia, su trabajo se enfocó en la identificación de estructuras de corrupción que delinquen al interior de la Policía. Varias de esas investigaciones derivaron en salidas de oficiales vinculados a irregularidades, en un proceso de depuración que se adelantó años atrás y que, según fuentes consultadas, tuvo a Ruiz como una de sus piezas centrales, e incluso ella partició en la investigación que destapó el escándalo de corrupción de Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, conocido como el zar del contrabando, acusado de delitos de cohecho y concierto para delinquir, involucrado en redes de corrupción que afectan a funcionarios de la Dian y la Policía.Con la llegada del nuevo director de la Policía, general William Rincón, se iniciaron movimientos internos que la institución ha descrito como ajustes estratégicos alineados con una nueva misión y un plan de trabajo para los próximos meses. En ese contexto se produjo la terminación de la comisión de Ruiz, una decisión que generó sorpresa entre oficiales que habían trabajado con ella y que conocían su recorrido en áreas de inteligencia.El general William Rincón, director de la Policía. Foto:Policía NacionalFuentes con conocimiento de las investigaciones señalaron que Ruiz encabezó indagaciones que tocaron dependencias sensibles, entre ellas áreas relacionadas con contrabando y narcotráfico. Parte de ese trabajo se realizó en coordinación con la Fiscalía y con agencias internacionales, a través de equipos conformados exclusivamente para esas tareas.“Ella se convirtió en un personaje incómodo para muchos. Si alguien conoce cómo operan ciertas cosas dentro de la institución, es ella. Cuando se revirtieron decisiones sobre algunos oficiales, fue porque llevó al Ministerio de Defensa carpetas completas con los soportes de cada caso”, afirmó una fuente que siguió de cerca esos procesos.La salida de Ruiz no fue un hecho aislado. De manera paralela, más de 20 oficiales de inteligencia e investigación criminal fueron retirados o trasladados, varios de ellos vinculados a equipos que trabajaban directamente bajo su coordinación.Contrabando – Papa Pitufo Foto:Archivo particularSegún las fuentes, la estructura operativa que sostenía las investigaciones quedó fragmentada tras esos movimientos.Antes de su retiro, Ruiz y otros tres oficiales denunciaron haber recibido amenazas. Una de ellas quedó consignada en mensajes enviados a sus números personales, en los que se anunciaban represalias contra sus carreras y sus familias, y se hacía referencia a una supuesta “venganza” por decisiones adoptadas en el marco de investigaciones internas.“Coroneles, mayores, paso a desquitarme. Comunicarles que llegó la hora de mi venganza; sufrirán las consecuencias de sus actos. Me voy a vengar, tengo el poder nuevamente y les escribo para que sepan y se revuelquen, porque voy a hacer hasta lo imposible por joderlos y tirarme sus carreras. Se pusieron a mover arenas que ustedes no conocen, por eso van a sufrir ahora. Tenemos aliados donde ellos trabajaban; no se sorprendan porque ya empezamos a tocarlos y no vamos a detenernos. Van a sufrir ustedes y sus familias y ojalá todos trabajen en su empresa para trasladarlos y no dejarlos en paz. Se van para la mierda, van a pagarlo; se pusieron de valientas y empoderadas, pues se les acabó el cuarto de hora. Ahora viene la venganza y esta sí va a durar; lo que lograron disfrutar hasta acá, les llegó. Malparidos, miren noticias y se acuerdan de mí, para que les refresque la cabeza”. Esa fue una de las denuncias que llegó a los números de la coronel Ruiz y también de otros tres oficiales.En la institución se ha dado una serie de cambios.  Foto:Rodrigo Sepúlveda/ EL TIEMPOEL TIEMPO conoció que, previo a la notificación de la terminación de su comisión, la oficial recibió una comunicación del Ministerio de Defensa relacionada con ese proceso.Las amenazas fueron puestas en conocimiento de las autoridades y el caso se encuentra actualmente en poder de la Fiscalía y Procuraduría, que adelanta las actuaciones correspondientes. De hecho, al Ministerio Público se le pidió que decretara medidas para resguardas las carpetas con los procesos que llevó a cabo el grupo de contrainteligencia.  EL TIEMPO solicitó una espacio con la Policía para consultar el tema, pero hasta el momento de la publicación de este artículo no se había obtenido una respuesta. Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: 

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