![]()
El conductor de una camioneta, quien minutos antes había sido víctima de un hurto, enfrenta serios problemas jurídicos luego de perseguir a los presuntos ladrones que se movilizaban en una motocicleta y verse involucrado en un accidente de tránsito. La persecución terminó con la muerte de dos adultos mayores, ajenos a los hechos, y de uno de los señalados asaltantes, tras un choque ocurrido en Bogotá.El hecho ocurrió el 15 de enero en la avenida carrera 68 con calle 72, en Bogotá, luego de un presunto hurto que derivó en una persecución iniciada en el sector de Las Ferias, en la localidad de Engativá. Según cámaras de seguridad, dos hombres en motocicleta habrían cometido el robo y huyeron a alta velocidad por la carrera 68C, seguidos por la camioneta de la presunta víctima. La persecución terminó cuando los vehículos retomaron la avenida carrera 68, donde se produjo un choque múltiple que involucró tres automóviles particulares, una motocicleta y una volqueta.El accidente dejó un saldo de tres personas fallecidas. Dos adultos mayores, que se movilizaban en un vehículo ajeno a la persecución, murieron tras el impacto: el conductor falleció en el lugar y su acompañante fue remitido un centro asistencial. Uno de los presuntos delincuentes también perdió la vida luego de ser trasladado a un hospital, mientras que el otro fue capturado por la Policía Metropolitana de Bogotá y será presentado ante un juez de control de garantías.Accidente en la carrera 68 Foto:Pasa en Bogotá (en X)El abogado Fabio Humar señaló que el caso debe ser investigado por el delito de homicidio doloso.“Si bien ser víctima de un atraco activa una serie de derechos y prerrogativas, no es factible ni permisible buscar justicia por mano propia, que fue lo que ocurrió con la persecución. Las consecuencias que de allí surgen deben ser tratadas como una actividad ilegal que debe ser sancionada”, afirmó.Por su lado, el abogado Saúl León explicó que existen dos escenarios desde el punto de vista penal.“El primero tiene que ver con la responsabilidad penal de la víctima del hurto frente a los ocupantes de la motocicleta, autores del presunto robo, quienes fueron atropellados durante la persecución. La Fiscalía General de la Nación deberá determinar si esa conducta corresponde a una legítima defensa, a un exceso de legítima defensa o si no está justificada, caso en el cual podría configurarse un homicidio doloso”, señaló.Agregó que, si la Fiscalía considera que existió legítima defensa, podría haber ausencia de sanción penal o una pena reducida. En caso contrario, al estar prohibida la justicia por mano propia en Colombia, se podría adelantar un proceso penal por homicidio doloso, con penas que podrían superar los 18 años de prisión.En cuanto a la muerte del adulto mayor, León explicó que deberá analizarse si el hecho se produjo por culpa, imprudencia, negligencia o impericia.“De acreditarse que la muerte se produjo por un accidente de tránsito sin intención, la responsabilidad penal se enmarcaría en un homicidio culposo, cuya pena puede partir desde los tres años de prisión y que, en ciertos escenarios, podría ser excarcelable”, precisó.Accidente en la carrera 68 Foto:Pasa en Bogotá (en X)Para el abogado Francisco Bernate, en este caso, atropellar a los señalados ladrones no constituye un acto de legítima defensa, ya que el hecho delictivo inicial ya se había superado.“Respecto de la muerte de uno de los fleteros, podría configurarse el delito de homicidio, eventualmente atenuado por una circunstancia conocida como estado de ira e intenso dolor, lo que reduciría la pena”, explicó. @eltiempo 🔴 Un accidente de tránsito en Bogotá dejó tres personas fallecidas. Un choque múltiple que involucró a tres vehículos, un camión de carga y una motocicleta tuvo consecuencias fatales. ¡Entérese! #Aciddente ♬ sonido original – EL TIEMPO
Sobre la muerte de los dos adultos mayores, Bernate sostuvo que se estaría frente a un homicidio a título de dolo.“El conductor colisionó aparentemente a una velocidad considerable y asumió voluntariamente ese riesgo. En mi concepto, se trata de un tercer caso de homicidio, sin circunstancias de atenuación, por lo que las penas podrían oscilar entre los 17 y 33 años de prisión”, concluyó.Juan Diego TorresDielas@eltiempo.com
